lunes, 5 de octubre de 2020

ENTRE AMIGOS

Antes del comienzo de esta bendita pandemia que nos está cambiando la vida a mas de uno, un camada colgó en Whatsapp esta foto del pasado, en la que está presente un gran amigo y hermano que ya no está entre nosotros, pero que fué para mí un amigazo y compañero inseparable en buenas y malas durante los jóvenes años que recorríamos inocentemente las calles de la vida, con esa impunidad que te dá la juventud y con esa sensación de que nunca te va a pasar nada malo o mortal.

Con ese mismo traje de neoprene, se fue para siempre, por lo menos en lo físico, dejando una esposa, una hija, y un montón de dudas, de conjeturas, de cosas buenas y malas, además de un montón de mierda, porqué no decirlo.

Pero de esto último no quiero hablar acá, ya que no tiene sentido y los mas de veintinueve años que pasaron desde su partida acomodaron todo, las heridas se curaron y nos acostumbramos a sus cicatrices: el barro del tiempo tapó todo aunque todo esté ahí. De nuestro inconsciente nada se va.

En esta foto está señalado con un sobrenombre, feliz en su medio natural, el agua, la misma agua que se lo llevaría el día de su encuentro con Dios, que lo llevaría lejos de nosotros: se fue antes.... Dios lo quiso así....

Nada.... que te puedo decir Mike!!!! Las cosas no fueron como lo soñamos, pero nunca es así...

Solo te puedo decir que tengo fe que algún día nos veremos de nuevo, y nos comeremos dos kilos de manzanas deliciosas matizadas con algún mate mientras lavamos bandejas en la comisión de víveres del cielo o del infierno, y nos cagaremos de risa de todo lo que nos pasó en el interín...

Reiremos fuerte y cuanto mas fuerte mejor.....

Post iusum

Es muy bonito callar,
pero reír mas bello todavía
Cuando un cielo de seda nos cobija
Y recostados sobre el musgo suave,
reímos francamente , sin nada
que amengüe o turbe la expansión amiga.

Si procedo bien , caballeros ,
y si procedo mal , podemos reír ,
pero siguiendo firmes en la empresa.
Cuando mayor sea el daño,
mayor risa se nos ofrece
hasta que descendamos en la huesa..... 

                                                  Anónimo

M.J.D. 5 de Octubre de 2020

Fotografía de Alejandro Rodriguez, Promoción 32

miércoles, 17 de junio de 2020

Los siervos de la gleba

Los siervos de la gleba

Por Antonio García

Siempre he opinada que el pasado, la Historia, no está para juzgarla, sino para conocerla y aprender de ella. Pero también ocurre que, con nuestra mentalidad moderna, cuando tenemos conocimiento de situaciones que se dieron hace cientos o miles de años, lanzamos sobre ellas una crítica despiadada creyendo que hemos llegado a las condiciones actuales por arte de birli-birloque, sin entender el lento, lentísimo proceso de desarrollo, cambio y evolución de la humanidad, en todos los sentidos, si bien últimamente acelerado en algunos aspectos de tal forma que da vértigo.

En las primeras civilizaciones “avanzadas” el sistema de producción fue la esclavitud. Era lo normal. Así se entendía y así estaba asentado el sistema social y económico. El esclavo no tenía ningún derecho, ni siquiera el de la vida. Su dueño poseía el derecho sobre su vida y su muerte. Tampoco les estaba permitido tener familia y si una esclava paría un hijo, éste podía ser vendido lo mismo que un animal. Realmente estamos hablando de formas de vida infrahumanas. En pocas palabras, no se les consideraba personas y, por tanto, no gozaban de ninguno de los reconocimientos debidos al ciudadano normal. Esta era, por decirlo brevemente, una “situación normal” en aquellos tiempos.

En el extremo opuesto nos encontramos con el “hombre libre”, pero ese cambio no pudo darse de la noche a la mañana, por más que ahora nos hubiese gustado o pensemos que debería haber sido así. No hubiera sido posible la abolición brusca de la esclavitud. Por un lado, habría provocado perturbaciones desastrosas, al hallarse tan asentado en la sociedad dicho sistema. Es más, no habría sido eficaz. Pero es que además, los esclavos, al carecer de medios de subsistencia independientes, hubieran tenido que optar por morir de hambre o volver a su situación anterior al lado de sus antiguos amos, donde al menos tenía cobijo, comida y protección.

El cambio, digamos el paso intermedio entre el esclavo y el hombre libre fue el de “los siervos de la gleba”.

Al final del Imperio Romano, y por influencia del cristianismo, a los esclavos se les reconoció el derecho al matrimonio. Aunque no era todavía el derecho al matrimonio del hombre libre. Si el amo lo deseaba, podía separar a los cónyuges y venderlos. Pero con la intervención de la Iglesia Católica en la Europa medieval, se conoció, por primera vez en la Historia un continente sin esclavitud, aunque no estábamos aún en el actual régimen de derechos.

El “siervo de la gleba” se integraba en el sistema feudal. En su origen latino, esta palabra, “gleba”, significa terrón que se levanta con el arado. Tierra de cultivo.

Los siervos de la gleba estaban “adscritos” a la tierra. Y si el propietario vendía la finca, el siervo iba con ella, pasando a depender del nuevo señor. Pero gozaba de mayores consideraciones. El amo, convertido en señor, ya no tenía facultad plena sobre la vida ni sobre la persona del siervo. Gozaba del derecho de contraer matrimonio y formar una familia. De lo que sembraban y cosechaban, una parte les pertenecía. Incluso a veces labraban a sus expensas, con la obligación de entregarle parte de los frutos al señor. O pagarles ciertos tributos y prestarle determinados servicios. El señor les protegía, pero ellos estaban comprometidos a participar en cualquier acción guerrera que el señor emprendiese. También existía la opción de hacerse voluntariamente siervo de la gleba, pues en aquellos tiempos de convulsiones y pobreza, podía hacerse necesario huir del hambre, del peligro, o verse en la imposibilidad de pagar deudas… ó cualquier otro motivo de desesperación.

La condición de siervo de la gleba era hereditaria. De manera que los hijos permanecían de igual manera atados a esta servidumbre. Solo podían casarse con sus iguales, y si un no siervo se casaba con alguno de ellos, adquiría la misma condición de éste último.

Pero no todos fueron males en la servidumbre de la gleba, pues, por condescendencia de los señores, por abandono de éstos o por otras causas, los siervos pasaron en ocasiones a censatarios, y de aquí dieron el salto definitivo en su emancipación, al transformarse en propietarios de la tierra. La extinción de la servidumbre personal se producía por concesión del señor o por pacto, que atenuaba en grado mayor o menor el estado de siervo. Socialmente, la desaparición de esta servidumbre territorial comienza en España dos centurias antes que en Francia, y no termina en realidad hasta que Rusia, en 1861, declaró la emancipación de la servidumbre. Explico todo esto a raíz de la conversación que hace unos días tuve con un amigo. Me dijo: <<nada ha cambiado, solo la forma de manejarnos>>. Hablábamos de las actuales “clases” sociales: los poderosos –los amos o señores-, una clase media venida a menos y el resto de la población, los esclavos. Salvando pues las distancias, y de una forma u otra, siguen –o seguimos- existiendo en nuestros días, y así será siempre, los siervos de la gleba. Es decir, la servidumbre.

Quizás mi amigo estaba equivocado en sus apreciaciones. ¿O tal vez no? Lo dejo a la opinión de ustedes, queridos lectores.

FUENTE:

https://elfarodehellin.com/los-siervos-de-la-gleba/

lunes, 23 de septiembre de 2019

Frases, Tiempo y Olvido

"Me basta un solo recuerdo para comprender la crueldad del tiempo."
 

"En mi barco de locura, navego hacia la isla del silencio, mientras oigo proveniente de
la costa, la verborragia indolente de los cuerdos. "
 

"Me ofiecieron el olvido y ahora no sé quién soy."
 

"Cierra el grifo, mujer, que me estoy desangrando. "
 

"Quise quitar una pequeñísima mancha y tras lograrlo comprendí que había borrado
mi vida "
 

"Fractal destino el mío. Viví varias muertes, pero sólo una se ha de llevar las mil vidas
mias. ”
 

"Moliendo huesos, el Gran Titiritero acaba su función. "
 

WELSCH




martes, 16 de julio de 2019

Aprendí y decidí.

Aprendí y decidí.

Después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar.
Decidí no esperar las oportunidades sino buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar la solución.
Decidí ver cada desierto como la oortunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival son mis propias debilidades, y que en ellas se encuentra la mejor forma de superarme.
Dejé de temer perder, y empecé a temer no ganar.
Descubrí que nunca fuí el mejor, y que quizás nunca lo fuí.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera: ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
aprendí que lo difícil es no llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo es tener el derecho de llamar a alguien "amigo".
Dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi tenue luz de este presente.
Aprendí que nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día dicidí a cambiar muchas cosas, y aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde entonces no duermo para descansar, sino para soñar.


Encotrado entre unos papeles viejos de Omar Sigot


martes, 2 de julio de 2019

Responso al Crucero Inmortal


-Responso al Crucero Inmortal –
( P. Vilca) 02 de Mayo de 2010

Amado Padre. Tu que miras desde lo alto, los terruños de la patria,
no quisiste que faltaran defensores de las aguas.
Mas de trescientos marinos que demandó el honor y obedecieron,
que requirió el deber y lo acataron,
con su sangre, la empresa rubricaron,
con valor, nuestras Islas defendieron.

Hombres y Guerreros, Débiles o Fuertes,
Tú sabes Padre cómo fueron.
Pero fieles al juramento que empeñaron, como valientes lucharon,
y como mártires murieron.

Que su destino, el Sacrificio supremo;
Que Defender a la patria, su pasión entera;
Que Servir en la Armada, su vocación y cino,
 encuentre en nosotros cabida,
 más nunca indiferencia, crueldad ni olvido.

Que el recuerdo inapagable por estas almas inmortales,
 a gratitud nos muevan cumplir,
 lo que la patria nos demande

Oh Señor de los consuelos, y de inmortales, Rey Eterno:
Bendice a nuestros hijos, hermanos y paternos.
Que descansen gozosos, junto a las hordas que lucharon,
por una patria emancipada, por el honor de nuestros suelos.

Y aunque azorados por la ausencia, de aquestos soldados bravíos:
Dirije nuestros navíos
a la plenitud de tu indulgencia.

Gloria y honor por los siglos, en las aguas torrenciales:
Al defensor del Atlántico; Al Guerrero de los Mares.

Que Dios los tenga en la Gloria, camaradas y hermanos
Descansen [+] en paz para siempre: Tripulantes del Belgrano. Amén.-  

 

miércoles, 20 de febrero de 2019

FFAA y su Futuro - Virginia Gamba

PROFESIONAL ARGENTINA ES DIRECTORA DE DESARME EN LA UN

La principal experta que tiene el país en estrategia y en islas Malvinas, asumió hoy el cargo de directora de Desarme en las Naciones Unidas. La profesional se desempeñó hasta la semana anterior como asesora en temas internacionales del Ministerio de Seguridad y Justicia del Gobierno porteño. Con el cargo que asume hoy, descripto en la grilla como uno de los más altos en la burocracia de las Naciones Unidas, la Argentina completa un cuadro de funcionarios debajo de la oficina de Ban Ki-moon que tiene pocos precedentes.

El cargo de Gamba es de la jerarquía D2, el más alto fuera de las designaciones políticas, como directora y vice alto representante de la Oficina de Desarme del organismo en Nueva York y con competencia sobre todas las ramas de ese sector: Conferencia de Desarme (con sede en Ginebra), Armas de Destrucción Masiva y Armas Convencionales.

Gamba asume el cargo después de un concurso en el cual compitieron cerca de 100 expertos del todo el mundo, entre ellos un excanciller de Egipto y un exvicepresidente de Rusia. La designación reconoce la larga experiencia de esta dama de 59 años en estrategia y en desarme, al punto de que en 1995 obtuvo el Premio Nobel de la Paz (compartido) como miembro de la organización Pugwash por el desarme nuclear.

Entre 1996 y 2001 fue responsable de la fundación Safer Africa que se encargó de las tareas de retiro de las armas que habían quedado en Sudáfrica como consecuencia de años de guerra civil. En esa tarea trabajó junto al expresidente Nelson Mandela. Vivió en Pretoria durante esos años y desde allí fue asesora en temas de seguridad interna de más de una decena de países africanos.

Por esa experiencia en 2010 vino a la Argentina para trabajar en la organización de la escuela de la Policía Metropolitana y como asesora del Ministerio porteño de Seguridad, donde se desempeñó hasta la semana pasada.


FFAA y su Futuro

DICE VIRGINIA GAMBA:
La guerra contra el terrorismo iniciada por orden del gobierno constitucional argentino en 1975 fue naturalmente continuada por el régimen de facto a partir del 24 de marzo de 1976, no porque los militares lo desearan, sino por imposición del enemigo, que mantuvo la ofensiva contra la sociedad argentina.

Pero desde 1983 se decidió llevar a los militares combatientes en ella a los estrados judiciales a fin de juzgar sus conductas por procedimientos para tiempos de paz a la luz del Código Penal ordinario, habiendo generado ello una fenomenal confusión que se ha ido agravando a través del tiempo pues es sabido que las acciones de guerra deben juzgarse por las leyes que la gobiernan ante tribunales especiales y no por las leyes penales ordinarias aplicadas por los tribunales previstos para juzgar delitos comunes en tiempo de paz.

Los jueces que han procesado y los que están juzgando a militares por sus responsabilidades durante la guerra contra el terrorismo, actuaron y actúan ignorando lo que es la guerra, las normas que la regula y la historia de la formación por parte del Estado Argentino de los cuadros militares para desempeñarse en ella.

El conflicto en su variante netamente “revolucionario”, a partir de la década de los cincuenta, comenzó a preocupar a estudiosos militares y ya en el año 1958 en la Escuela Superior de Guerra contribuían en la cátedra dos Tenientes Coroneles franceses con experiencia en la guerra de Argelia, habiéndose llevado a cabo el primer ejercicio denominado “Barcala” en el Valle de Punilla, Córdoba.

Desde entonces comenzaron a ser entrenados en forma específica por el Estado Argentino los cuadros militares tomándose más adelante, como guía escrita, reglamentos dictados e impresos oficialmente a partir de 1968 en los cuales se explicaba y definía a ese tipo de conflicto y se preveían las acciones para combatir en él.

Hoy en día el conflicto es aún peor, y tanto Colombia, como Venezuela, como Chile, Bolivia y por supuesto Brasil están tomando medidas preventivas para evitar la guerra.

Las miles de víctimas del terrorismo se merecen que encontremos una forma eficaz de detener a los terroristas y evitar que sigan amenazando la vida republicana, aunque sea bajo la apariencia de “democracia”. Porque no es lo mismo República que “democracia”, para los socialistas del siglo XXI.

Los terroristas no funcionan como ejércitos convencionales: nunca llevan uniformes o defienden un territorio. Sus combates son para infundir pánico y, a través del miedo, su ideología. Por tanto, para que el ejército pueda responder al auge del terrorismo global hace falta plantear medidas que estén en constante evolución dentro de una estrategia global.

El apartamiento voluntario del mundo civilizado obedece a la política desarrollada por parte del actual gobierno de la familia Kirchner, que sumergió al país en una falta de seguridad jurídica crítica. Eso trae necesariamente consecuencias: situaciones críticas que pueden llegar a ser violentas cuando el encauzamiento de los problemas trascienden lo jurídico.

Con la autoridad de haber sido asesora permanente del Ministerio de Defensa argentino desde 1983 hasta 1988, y además Profesora Titular de la Escuela Superior de Guerra, antes de radicarme en Europa, puedo sostener científicamente que la falta de preparación de los militares en Argentina, su anulación y desarme absolutos, garantizan que el país será un blanco fácil del próximo conflicto, de una naturaleza absolutamente distinta que los anteriores.

Como lo he expresado claramente en mi último trabajo “Society under siege - Crime, Violence and Illegal Drugs” (Sociedad bajo asedio - Crimen, Violencia y Drogas), publicado en Dublin, considero que el desarme y la desmovilización de las fuerzas armadas argentinas son garantía de la violencia.
Virginia Gamba - Capetown – Sudáfrica